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Conferencia Internacional - China y América Latina: Oportunidades de Inversión y Responsabilidad Social Corporativa

Fecha:2014/11/27 Autor:

 

El 16 de octubre de 2014, tuvo lugar en el Auditórium de la Academia China de Ciencias Sociales la V Conferencia Internacional ILAS-IOA titulada China y América Latina: Oportunidades de Inversión y Responsabilidad Social Corporativa. El evento fue organizado por el Instituto de América Latina (ILAS) de la Academia China de Ciencias Sociales (CASS) y el Instituto de las Américas (IOA por sus siglas inglesas). Lo patrocinan el Instituto de Desarrollo Mundial del Centro de Investigación del Consejo de Estado y la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina. Más de 200 personas del mundo político, académico, empresarial y mediático acudieron a este encuentro internacional.
Este seminario está compuesto por tres sesiones: las primeras dos abordan el futuro de energía en América Latina, mientras que la última gira en torno a inversión recíproca y responsabilidad social corporativa: comparación entre la experiencia china y la latinoamericana. Los expertos debatieron en profundidad los temas planteados.


I. Futuro de energía en América Latina: Oportunidades de cooperación sustantiva entre China y América Latina


La primera sesión tiene como tema principal el futuro de energía en América Latina y fue presidida por Wu Baiyi, director general del Instituto de América Latina de la Academia China de Ciencias Sociales. Intervinieron, entre otros, Shen Zhiliang, director general de América Latina del Ministerio de Relaciones Exteiores de China; Jorge Heine, embajador de Chile en China; Liu Kegu, ex vicepresidente del Banco de Desarrollo de China; Hamilton Moss, vicepresidente de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y Ding Yifan, subdirector general del Instituto de Desarrollo Mundial del Centro de Investigación del Consejo de Estado. Los invitados enfocaron sus palabras a temas como el desarrollo de energía en los países latinoamericanos, la inversión china en el sector energético latinoamericano, el fomento de la cooperación integral sino-latinoamericana en materia energética y la sostenibilidad de la cooperación entre China y la región.
Shen Zhiliang, director general de la cancillería china, señaló que tanto China como los países latinoamericanos son países en vías de desarrollo, se encuentran en una fase similar de desarrollo, tienen objetivos de desarrollo comunes y desafíos globales, comparten amplios intereses comunes y son altamente complementarios en materia económica. En la actualidad, las relaciones sino-latinoamericanas se hallan en un periodo de oro de rápido crecimiento en todos los frentes y la cooperación entre China y la región es ejemplar para la cooperación Sur-sur. Durante los últimos años, ambas partes han insistido en la confianza política mutua y la compatibilidad de interés no ha dejado de crecer, un proceso acompañado por una fuerte promoción en la cooperación económica, comercial y cultural. China se posiciona como el segundo socio comercial de América Latina y el tercer país inversor en la región. A partir de 2000, el volumen comercial entre ambos lados no ha dejado de marcar nuevos récords y la cooperación se ha concretado en diversas áreas como energía, finanzas, agricultura, manufactura y alta tecnología. En el pasado mes de julio, en el encuentro con los líderes de América Latina y el Caribe, el presidente chino Xi Jinping planteó nuevos objetivos para fortalecer el desarrollo integral de la cooperación sustantiva entre China y región: en 10 años, el volumen comercial alcanza los 500 millones de dólares; la inversión china en América Latina asciende a 250 millones de dólares; se amplían el swap de monedas y el uso de moneda nacional en el comercio. Además, en su discurso pronunciado en el Congreso Nacional de Brasil, destacó que el Sueño Chino y el Sueño Latinoamericano están estrechamente relacionados. Por lo tanto, es un periodo de importantes oportunidades para llevar a cabo la cooperación sustantiva mutuamente beneficiosa entre China y América Latina. Para tal fin, es necesario trabajar en los siguientes cinco aspectos para implementar el nuevo diseño estratégico de cinco pilares de los vínculos sino-latinoamericanos planteado por el presidente Xi Jinping. En primer lugar, ambos lados deben mantener las frecuentes visitas de alto nivel y profundizar la confianza política recíproca. En segundo lugar, promover la cooperación sino-latinoamericano integral. En tercer lugar, fortalecer la cooperación sustantiva en diversos sectores y fomentar el emparejamiento sectorial dentro del nuevo marco de cooperación sino-latinoamericano 1+3+6. En cuarto lugar, elevar el nivel de coordinación para jugar un papel más importante en los organismos multilaterales como el G-20 en defensa de los intereses comunes de los países en desarrollo.
El embajador Jorge Heine manifestó que hoy en día, la energía constituye un importante factor en las relaciones políticas y económicas globales. Los países latinoamericanos disponen de abundantes recursos de petróleo, gas natural, agua dulce y tierra cultivable. Entre ellos, Venezuela y Argentina tienen la mayor reserva de crudo y gas en lutitas (shale gas) respectivamente, mientras que Brasil y México muestran grandes potenciales en la explotación de petróleo del pre-sal. El embajador chileno procedió a analizar la participación de las empresas chinas en el mercado latinoamericano y en particular, la inversión china en Chile. Los últimos años han sido testigo del rápido crecimiento de la economía chilena y del volumen de su comercio exterior, lo cual ha convertido a Chile en el segundo país receptor de inversión extranjera en la región. El comercio entre China y Chile ha crecido significativamente después de la firma del Tratado de Libre Comercio bilateral y ahora Chile es el tercer socio comercial que tiene China en América Latina. A pesar de numerosos acuerdos suscriptos entre ambos gobiernos, las empresas chinas todavía no tienen un alto nivel de inversión en Chile y en pocas ocasiones se pueden encontrar compañías chinas en las licitaciones. Heine consideró que Chile es pionero regional y tiene un enorme potencial en el desarrollo de las energías renovables tales como la solar y la eólica, pese a sus limitados recursos de hidrocarburos. El embajador invitó a las empresas chinas a invertir en Chile y sobre todo, en las energías renovables.
Liu Kegu, ex vicepresidente del Banco de Desarrollo de China, ofreció un discurso sobre las perspectivas de la cooperación sino-latinoamericana, el financiamiento energético y el mecanismo de cooperación estratégica a largo plazo, así como la inversión de empresas chinas en Latinoamérica. Siendo países en desarrollo, China y América Latina comparten una renta media-alta y tienen estructuras económicas muy complementarias, por lo cual la cooperación entre ambos lados es mutuamente beneficiosa. La cooperación sino-latinoamericana debe tomar como eje confianza y ayuda mutuas y debe buscar diversificación bajo el nuevo marco 1+3+6 planteado por el presidente Xi Jinping. Por el momento, el 85% de la inversión china en la región se concentra en energía e infraestructura y el 65% proceden de un limitado número de grandes empresas. Se nota una falta de diversificación en términos de inversor y de sector. De cara al futuro, debemos extender las áreas de inversión a agricultura, manufactura y turismo, etc. También es importante diversificar el espectro de inversores para que los gobiernos locales y las empresas privadas de China participen en la inversión en Latinoamérica. Creyó que la cooperación energética entre China y América Latina está sustentada por la complementariedad y es necesario establecer un mecanismo de financiamiento que enlaza mejor el capital chino y la energía latinoamericana, formando así una integración del upstream, midstream y downstream. Liu Kegu tomó el Fondo Conjunto Chino Venezolano como ejemplo para analizar la operativa de un mecanismo de financiamiento conjunto. En el contexto de apoyo gubernamental y operación comercial, China y Venezuela han sacado provecho de sus respectivas ventajas, han fundado una base de cooperación a largo plazo con dos cadenas circulares y han sentado un precedente en saldar la cuenta con dos monedas nacionales, marcando así un nuevo récord en la cooperación integral del upstream, midstream y downstream de la cadena de producción del petróleo. Liu Kegu consideró que a la hora de invertir en América Latina, las empresas chinas deben apostar por sinceridad y generosidad para avanzar junto con los países latinoamericanos. Concluyó planteando el principio de 8 sí y 8 no para las compañías chinas cuando invierten en la región, cuyo contenido se resume en: insistir en ayudar primero y ganar juntos, proporcionar proyectos, obras, productos y servicios realmente deseados en vez de priorizar el interés propio; dar importancia a la credibilidad, la calidad y el compartir, establecer un mecanismo de cooperación eficiente y a largo plazo, en lugar de fijarse exclusivamente en un solo proyecto; tener en cuenta la creación de empleo local, la contribución a los ingresos fiscales del país receptor de inversión y la responsabilidad social corporativa, en vez de limitarse a buscar ganancia económica; ayudar a los países destinos de inversión a mejorar la estructura del sector y de la economía nacional, extenderse al upstream y al downstream de la industria energética.
Hamilton Moss, vicepresidente de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, hizo una valoración de las perspectivas y las oportunidades de la energía en América Latina y analizó la inversión de CAF en el sector energético. Hizo referencia a las reformas energéticas que se están efectuando en muchos países de la región y consideró que el nivel de competitividad se ha mejorado en general. Desde 2005, la inversión en proyectos energéticos latinoamericanos de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina ha crecido muy aceleradamente y en 2012, ya representaba más del 30% de la inversión total, en comparación con el 7% de 2005. En 2013, esta institución financiera invirtió 5,18 mil millones de dólares en energía, el 31% de la inversión total. A medida que crece la población y el ingreso, no deja de subir la demanda de energía, igual que la eficiencia del uso de energía. La estabilidad del precio de energía y la seguridad de oferta y demanda son factores de importancia que influyen en las estrategias energéticas de los países latinoamericanos. Por lo tanto, es de especial relevancia la cooperación entre naciones e instituciones de diferentes países para superar la distribución desequilibrada de recursos energéticos en la región. CAF-Banco de Desarrollo de América Latina está dispuesto a brindar ayuda a la cooperación entre países latinoamericanos y la que se realiza entre China y la región para fortalecer la seguridad energética, impulsar la construcción de la red energética regional, incentivar la integración regional de los proyectos y promover las energías limpias y renovables, así como activar la innovación tecnológica.
El subdirector general Ding Yifan enfocó su discurso a la sostenibilidad de la cooperación sino-latinoamericana y los puntos de potencial crecimiento en la futura cooperación energética. Consideró que la cooperación entre China y la región es prometedora, ya que la demanda de China es enorme y América Latina abunda en recursos energéticos. Sin embrago, el hecho de que la mayoría de las transacciones de la exportación latinoamericana y la inversión china se efectúan en dólar conlleva grandes riesgos. La ola de inversión energética en América Latina de los años 70 del siglo pasado y la posterior crisis de deuda en la región han puesto de manifiesto el daño que pueden causar las políticas norteamericanas de interés bancario para los países latinoamericanos, ya que las transacciones no se realizan en las distintas monedas latinoamericanas. En 2013, el gobierno estadounidense se preparaba para abandonar las políticas de flexibilización cuantitativa (QE en sus siglas inglesas), lo cual volvió a generar importantes riesgos externos para América Latina. En dicho contexto, los países de la región pueden usar la moneda china para el comercio y la inversión del sector energético. El Reino Unido ya ha incluido la moneda china en su reserva de divisas y la Unión Europea también planea hacer lo mismo. La influencia de la internacionalización de la moneda china es cada vez más notable y los países latinoamericanos deben considerar tomar el yuan como moneda de transacción en la cooperación sino-latinoamericanas para evitar los riesgos. Con respecto a los nuevos puntos de crecimiento en la cooperación energética, Ding Yifan creyó que la demanda interna de energía fósil de los países latinoamericanos también crecerá gracias a su propia industrialización. Como la energía fósil es contaminante, la cooperación en nueva energía será un importante punto de crecimiento. China ha acumulado bastante experiencia en desarrollar y aprovechar las nuevas energías como la solar y la eólica. Además, China quiere diversificar su exportación a América Latina. En el futuro, es probable que China exporte tecnología de nueva energía a la región e instale aparatos y maquinarias en los países latinoamericanos para producir energía limpia y renovable.
A la hora de responder a la pregunta de un investigador mexicano sobre la internacionalización de la moneda china y su potencial uso en el comercio con los países latinoamericanos, Ding Yifan manifestó que el uso de la moneda china en las transacciones de comercio ha tenido un desarrollo más rápido que lo previsto, pero se concentra principalmente en Asia. Aunque el yuan todavía no goza de libre convertibilidad, muchas empresas prefieren usar el yuan en la exportación y ofrecen ciertos descuentos a los importadores que pueden pagar en moneda china. Por otro lado, siguiendo el paso de Hong-Kong y Londres, cada vez más centros financieros internacionales como Frankfurt y Moscú se han ofrecido a acoger el mercado offshore de la moneda china. Por eso, cuando valoramos la internacionalización de RMB, debemos fijarnos más en la demanda por esta moneda, en vez de limitarnos a la libre convertibilidad.


II. Reformas energéticas de América Latina: oportunidades y retos de la cooperación sino-latinoamericana en materia energética

La segunda sesión fue moderada por Li Changhua, ex embajador chino en Costa Rica y actual director del Centro de Estudios Centroamericanos y Caribeños del ILAS, CASS y los invitados siguieron la discusión entorno al futuro de la energía en América Latina desde distintas perspectivas. Intervinieron José Alberto Limas Gutiérrez, consejero económico y comercial de México en China; Gina Caballero, representante de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL); Wu Guoping, investigador titular del ILAS, CASS y director general del Centro de Estudios Latinoamericanos y Caribeños de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Suroeste; Matt Ferchen, director del programa China y el mundo en desarrollo del Centro de Política Global Carnegie–Tsinghua, Universidad Tsinghua; Eduardo Daniel Oviedo, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Ténicas de Argentina y profesor de la Universidad Nacional de Rosario y Cristina Hernández, abogada del estudio de abogados mexicano Vera & Asociados.
El consejero Alberto Limas tocaron en su intervención la reforma energética de México y las oportunidades para China. Creyó que la reforma energética forma parte importante de las reformas estructurales de México y constituye un camino que conduce a la modernización del sector energético mexicano. México es el tercer productor y exportador de energía de América Latina y el décimo a nivel mundial, pero la producción energética del país empezó a caer a partir del año 2004. Como el capital privado y extranjero no puede entrar en el sector energético doméstico, la explotación de recursos energéticos y la innovación tecnológica se han visto obstaculizados. De modo que el gobierno mexicano decidió llevar a cabo una reforma energética comenzando con la enmienda a la Constitución. A nivel legal, la reforma ha sido exitosa y a partir de 2015, México permitirá a los inversores internacionales participar en los procesos licitatorios del sector energético y asociarse con empresas petroleras mexicanas para promover la integración del upstream y el downstream del sector energético. Las gasolineras, el almacenamiento y el transporte del petróleo también se abren para los inversores extranjeros. Aparte de la reforma energética, México abrirá también el sector eléctrico para bajar el precio de electricidad y llevar beneficios económicos a los consumidores. La apertura paulatina del sector energético y el eléctrico ha creado oportunidades para los inversores chinos. México está dispuesto a recibir más inversión de las empresas chinas y sobre todo, inversión en el upstream explotación de crudo la en el downstream refinería.
Gina Caballero creyó que dentro del marco de cooperación integral entre China y América Latina, la cooperación en materia energética está llena de oportunidades y desafíos. Las relaciones sino-latinoamericanas se encuentran en el mejor momento histórico, gracias a la cooperación integral que ha sido promovida en el primer encuentro de líderes chinos y latinoamericanos celebrado en julio de 2014. En el nuevo marco de cooperación sino-latinoamericana 1+3+6 del presidente Xi Jinping, la energía constituye una de las áreas más importantes en que se visualizan amplias posibilidades y oportunidades. Al mismo tiempo, la seguridad energética se ha convertido en un gran desafío para la cooperación entre China y la región. Dicha cooperación no debe limitarse a la explotación conjunta de recursos energéticos tradicionales, sino que China debe llevar su experiencia en el desarrollo de las energías limpias y renovables a Latinoamérica. Las actuales reformas energéticas de Chile y de México han puesto de manifiesto la fuerte demanda de fuentes más diversificadas de energía por parte de estos países. China debe sacar el máximo provecho de sus fortalezas y participar activamente en las reformas energéticas de los países latinoamericanos.
El investigador Wu Guoping tomó México como ejemplo para analizar la reforma energética junto con su impacto y ofreció sugerencias para las empresas chinas cuando se enfrentan a opciones y desafíos. Creyó que la reforma energética ejercerá una profunda influencia para México: en primer lugar, la enmienda de la Constitución impactó el nacionalismo mexicano, generando así una serie de influencias para la política del país; en segundo lugar, la reforma de las empresas estatales orientada al mercado hará que la energía contribuya más al crecimiento de la economía mexicana y mientras tanto, la apertura al capital privado y extranjero elevará el nivel de infraestructura y mejorará los indicadores de empleo; en tercer lugar, la reforma energética conducirá a reformas en otros ámbitos y cambios fundamentales en la estructura social de México. Por lo cual, la reforma energética de México se define mejor como una revolución energética. En dicho contexto, las empresas chinas no deben dejar escapar esta oportunidad y tienen que participar activamente en la construcción de los nuevos proyectos energéticos y los relacionados. Es fundamental poner en marcha cuanto antes el estudio de viabilidad, buscar socios locales adecuados, elaborar los planes de inversión correspondientes y esperar la coyuntura apropiada. Las empresas chinas todavía necesitan profundizar sus conocimientos sobre la sociedad y la cultura locales y en especial, cuidar la integración a la sociedad mexicana.
Matt Ferchen ofreció un análisis de la energía de las Américas, sus diversos modelos de administración y la implicancia para China. Creyó que China debe profundizar los conocimientos sobre los modelos de administración para tomar medidas correspondientes en busca del beneficio mutuo. Actualmente, Venezuela y Canadá han venido descubriendo nuevas reservas de crudo pesado, mientras que los Estados Unidos también han incrementado la producción de crudo ligero y gas natural a través de innovaciones de la tecnología de explotación. Además, la explotación, el transporte, la refinación y el impacto medioambiental del proceso de producción del petróleo son cuestiones que han venido cobrando relevancia. Durante los últimos años, se han detectado grandes reservas de crudo en mar profundo en países como Brasil y México, lo cual ha enriquecido la oferta energética de América Latina junto con los nuevos yacimientos de petróleo y gas en lutitas descubiertos en Argentina, México y Paraguay. Matt Ferchen resaltó que China debe otorgar mayor importancia a los diferentes modelos de administración de los recursos de energía (el mercado y el gobierno), que determinan en gran medida el resultado de la cooperación energética entre China y América Latina. Entre los otros factores que debe tener en cuenta China en la cooperación energética, también figura el impacto de los proyectos sobre el medioambiente.
El profesor Oviedo hizo una exposición sobre las políticas energéticas de Argentina y su futuro en chino. Primero, resumió el desarrollo del sector energético de Argentina. La producción del petróleo y el gas natural empezó a caer desde 2002 y 2007 respectivamente hasta perder en 2011 la autosuficiencia energética que Argentina mantuvo durante más de dos décadas. Bajo estas circunstancias, Argentina ordenó la nacionalización de las empresas energéticas y puso en marcha una reforma del sector. El pasado mes de junio, el gobierno argentino planteó a los gobernadores de las provincias productoras de petróleo el deseo de firmar un convenio para promover la inversión y la administración del Estado en los proyectos energéticos. La protección medioambiental también constituye una parte imprescindible del convenio, a través del cual el gobierno argentina nacionaliza el sector energético, reduce el control de los gobiernos provinciales sobre los recursos y a su vez, genera un gran impacto sobre los ingresos fiscales de los gobiernos locales. Finalmente, el profesor concluyó con una invitación a las empresas chinas a invertir en el sector energético argentino.
La abogada Cristina Hernández realizó una presentación detallada sobre el contexto, los cambios institucionales y las oportunidades de inversión para el sector privado de la reforma energética de México. En 2014, México logró llevar a cabo la reforma energética a nivel constitucional. La empresa pública Pemex y la Comisión Federal de Electricidad han dejado de ser controladas completamente por el Estado y ya permiten participación de inversores privados y extranjeros. Mediante la reforma energéticas, México ha lanzado un nuevo sistema impositivo más competitivo y atractivo, lo cual promueve la inversión en proyectos de gran envergadura y la producción de petróleo. La aprobación de las leyes de hidrocarburos, electricidad y medioambiente también ha facilitado las reformas en los sectores relacionados como la minería, transporte y almacenamiento de energía, generando un impacto positivo sobre las empresas del upstream y downstream de la cadena de producción del petróleo. Sin embargo, también es necesario tener en cuenta que el estatus de Pemex no ha cambiado, el control de los recursos energético siguen en manos del Estado y la apertura no es del todo sector. Desde su punto de vista, esta reforma energética ejercerá una gran influencia para la sociedad mexicana y despertará amyor interés por la protección medioambiental y el desarrollo de las energías limpias y renovables.
En la sesión de preguntas y respuestas, un académico mexicano planteó la cuestión de cómo promover la inversión china en el sector energético mexicano. Wu Guoping, investigador titular de la CASS, consideró que es fundamental para las empresas chinas encontrar socios mexicanos apropiados. También es importante explorar nuevos ámbitos de cooperación y llevar la experiencia de China en las nuevas energías a México. En su opinión, la inversión china en México no solamente va a generar enormes beneficios económicos para México, sino que también acelerará la transformación de fabricado en China a diseñado en China. Liu Kegu, ex vicepresidente del Banco de Desarrollo chino está muy interesado en la relación entre la demanda local y la necesidad de construir refinerías en Latinoamérica. En este aspecto, el investigador Wu Guoping señaló que la exportación de crudo venezolano a los Estados Unidos está cayendo, mientras que ha crecido mucho la importación de petróleo norteamericano a Venezuela. Como resultado, Venezuela se ve obligado a ofrecer grandes subsidios al consumo doméstico y en este sentido, puede ser necesario levantar nuevas plantas de refinería en países como Venezuela. Sin embargo, tanto Wu Guoping como Matt Ferchen hicieron referencia a otros factores tales como el impacto medioambiental y al coste de refinación. En fin, es mejor guardar prudencia y estudiar más la situación a la hora de decidir construir plantas de refinería en Latinoamérica.


III. Inversión recíproca y responsabilidad social corporativa: comparación entre la experiencia china y la latinoamericana

La tercera sesión de la conferencia fue moderada por Bian Xiaochun, investigador y subdirector general ejecutivo del Instituto de Desarrollo Mundial del Centro de Investigaciones del Consejo de Estado. Intervinieron diplomáticos, académicos y representantes de empresas estatales y privados de China y América Latina, comparando las experiencias de responsabilidad social corporativa de las empresas chinas y las latinoamericanas cuando invierten en el ultramar.
Juan Carlos Capuñay, embajador de Perú en China, creyó que tanto China como Latinoamérica deben dar importancia a las oportunidades y los desafíos de la globalización, porque cuando la globalización permiten el acceso al mercado doméstico a las empresas extranjeras, también crean condiciones para que las empresas domésticas exploren oportunidades en mercados extranjeros. Las empresas han inyectado una importante vitalidad a la globalización y han promovido la transparencia de las reglas económicas nacionales en los aspectos de eficiencia y competitividad. La entrada de productos extranjeros en el mercado doméstico también ha impulsado la mejora de calidad y la baja de precio. Sin embargo, también merece nuestra atención la relación entre la globalización y el desarrollo de las comunidades locales. El cumplimiento con la responsabilidad social garantiza el desarrollo sostenible de las inversiones que una empresa tiene en el exterior. Las empresas pueden crear una imagen corporativa positiva a través de realizar proyectos de responsabilidad social y elevar el nivel de bienestar de la población local. Perú es un país que otorga suma relevancia a la responsabilidad social empresarial, la cual queda escrita en las leyes peruanas junto con los objetivos del Milenio de las Naciones Unidas. En 2008, cuando Perú albergaba la Cumbre de APEC, también incluyó la responsabilidad social corporativa en la agenda oficial. Incluso, Perú tiene regulaciones muy especificas en la legislación sobre la responsabilidad de las empresas en educación e innovación. En la actualidad, el gobierno peruano resalta la responsabilidad de las empresas en la creación de empleo formal y el desarrollo de infraestructura y considera que la responsabilidad social no está a cargo exclusivamente de las empresas, sino también toda la sociedad.
Marcos Ruiz, ex embajador costarricense en China planteó los principios responsabilidad social de las empresas a la hora de invertir en el exterior. Creyó que las empresas deben respetar estándares más altos y contribuir más al país receptor de inversión. La imagen de la empresa también representa el país de donde procede. Cuando una empresa invierte en el extranjero, es normal que prefiera traer personal del país origen, pero hay que motivarle a contratar más manos de obra locales para crear más puestos de trabajo para la comunidad local. El embajador Ruiz señaló que la responsabilidad social corporativa tiene que ser un concepto multidimensional. Es decir, no sólo debe satisfacer la demanda del gobierno local, sino también la necesidad de las comunidades locales. Las empresas deben cuidar su imagen y difundir la marca en el país destino. Hoy en día, la mayoría de las inversiones chinas en Latinoamérica se concentran en materias primas y energía, por lo tanto es importante tener una visión a largo plazo y proteger mejor el medioambiente. También apuntó que en la cooperación sino-latinoamericana en materia de energía renovable, hay que aplicar los estándares de la Unión Europea, porque ayuda a establecer una buena imagen de las empresas involucradas. China y América Latina comparten grandes potenciales de cooperación en la industria de automóviles eléctricos e híbridos. Sea la forma de cooperación que sea, las empresas chinas deben trabajar para extenderse al upstream y downstram de la cadena de producción, mejorar la estructura sectorial del país destino, priorizar la capacitación de recursos humanos, cuidar la imagen empresarial y diversificar las áreas de cooperación.
Wang Yana, investigadora del Instituto de Estudios Económicos y Tecnológicos de la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC en sus siglas inglesas), habló de los ideales y objetivos de CNPC en términos de responsabilidad social, el desarrollo del grupo en América Latina y los proyectos sociales que ha llevado a cabo CNPC en la región. Las actividades de CNPC en Latinoamérica se rigen por los principios de responsabilidad, cooperación y ganancia conjunta. La mayor petrolera china presta suma importancia a las responsabilidades económicas, medioambientales y sociales. La presencia de CNPC en Latinoamérica tiene una historia de más de dos décadas y el grupo siempre ha apostado por el beneficio mutuo y desarrollo conjunto, llevando tecnología, administración, experiencia y capital al continente latinoamericano y resolviendo las dificultades financieras y tecnológicas de los países destino de inversión. En la actualidad, CNPC tiene proyectos de cooperación en materia de hidrocarburos con 7 países latinoamericanos como Venezuela, Ecuador y Brasil. CNPC entró en el mercado latinoamericano en 1993 con la misión de impulsar el desarrollo de la industria de petróleo y gas de los países de la región y a su vez, contribuir al desarrollo sostenible de la economía y la sociedad. Wang Yana también aprovechó la ocasión para exponer las prácticas de responsabilidad social corporativa de CNPC en Venezuela, Ecuador y Perú en áreas tan diversas como infraestructura pública, sanidad, educación, reducción de pobreza, protección medioambiental, cultura, deportes y caridad.
Rolando Pérez Rodríguez, vicepresidente de Biotech Pharmaceutical, hizo una exposición de cómo ve una empresa cubana la responsabilidad social corporativa en China. A su juicio, la responsabilidad social abarca la contribución de una empresa a la economía local, al medioambiente y a la sociedad. Se trata de una nueva demanda de la sociedad moderna para las empresas. Biotech Pharmaceutical es una empresa de alta tecnología con amplias actividades de responsabilidad social, sobre todo en los ámbitos de innovación y avances tecnológicos, incremento del valor agregado de los productos y capacitación de recursos humanos. Rodríguez apuntó que el gobierno chino y el cubano prestan mucha atención a la cooperación en biotecnología y buscan establecer un mecanismo de cooperación tripartita que involucra empresas, autoridades sanitarias e instituciones reguladoras y que combina la producción, la investigación y el estudio a fin de facilitar la conversión de los logros científicos en productos concretos, así como para fomentar el intercambio entre médicos chinos y cubanos.
Huang Jin, subgerente general para las Américas de Sinohydro, ofreció un discurso en materia de la operación de la empresa en el mercado latinoamericano y las prácticas y experiencias de responsabilidad social. Actualmente, Sinohydro ya tiene proyectos firmados valorados en 7 mil millones de dólares distribuidos en países como Venezuela, Ecuador, Costa Rica, Bolivia, Honduras, Trinidad y Tobago. En su opinión, las empresas chinas deben aprovechar la ventaja de capital chino para llevar a cabo operaciones de alta gama; intentar realizar operación de concesión basada en inversión de bajo porcentaje; priorizar el entorno de las actividades empresariales y establecer relaciones públicas eficaces. Huang Jin también hizo referencia al hecho de que la inversión china tiene muy buena acogida en Centroamérica y el Caribe. No obstante, las empresas estatales chinas siguen enfrentando muchos obstáculos en la inversión en el exterior y esperan que el gobierno chino puedan ofrecer más orientación e incentivos, sobre todo para las operaciones concesionarias de inversión de bajo porcentaje. Además, en entornos interculturales, las empresas deben optimizar la administración con una mentalidad internacional y estandarizada, que son premisas importantes para la localización de la empresa. Las empresas chinas tienen que fomentar la regulación de las obras en construcción y finalizarlas con calidad.
Du Wen, repres, entante legal de la compañía administradora de la marca Diego Maradona, expuso un caso concreto de responsabilidad social corporativa de su empresa. La empresa toma como misión prosperar el fútbol chino y trabaja para capacitar a los talentos jóvenes chinos de fútbol, sacando provecho a la influencia del reconocido futbolista Diego Maradona. Para tal fin, la empresa ha promovido el intercambio entre el fútbol chino y el argentina ofreciendo plataformas de intercambio bilateral de cultura futbolística. También se dedica a desarrollo la caridad futbolística dándole un nuevo contenido a la cultura del balón. Du Wen creyó que la empresa ha logrado promover el desarrollo social con el fútbol, simultaneando la ganancia económica y la contribución a la sociedad.
Lu Dajiang, vicepresidente para el Norte de China de Hanergy, consideró que la responsabilidad social y el sentido de misión forman la base de las empresas sobre la que realizan proyectos sociales en el exterior. El lema de Hanergy es cambiar el mundo con energías limpias y la empresa está dispuesta a hacer su propia contribución a la fortaleza y la seguridad energéticas del país. Dos terceras partes de los países latinoamericanos tienen planes para el desarrollo de energía limpia, de allí surge una fuerte demanda. Hanergy ha establecido cooperación con Chile, México y Ecuador y trabaja activamente para contribuir al desarrollo de las energías limpias y al de las comunidades locales.
Sun Hongbo, investigador del ILAS, CASS, ofreció una comparación de proyectos sociales en América Latina entre dos multinacionales petroleras de China y del Occidente. En su opinión, en el ámbito de responsabilidad social corporativa, no existen criterios homogéneos, debido a la diversidad de mentalidad, costumbre e institución. Sin embargo, las empresas occidentales representadas por Repsol toman la responsabilidad social como parte importante del desarrollo sostenible de la empresa y en general, son más profesionales en las prácticas, medidas administrativas y publicitarias. En especial, son más metodológicas y prestan mucha atención a la cuantificación de las medidas. En cambio, las prácticas de responsabilidad social de las empresas chinas todavía se limitan a brindar apoyo a las comunidades locales y falta una planificación integral del establecimiento, mantenimiento y desarrollo de las relaciones públicas. En el futuro, las empresas deben pasar de actuar mucho pero hablar poco a querer hablar y hablar bien para profesionalizar los trabajos relacionados con la responsabilidad social.
En la siguiente sesión de preguntas y respuestas, los invitados consultaron a los ponentes sobre diversos temas como el criterio de medición de responsabilidad social corporativa de las empresas chinas en el exterior, la elaboración unos estándares internacionales en términos de responsabilidad social corporativa y las dificultades de comunicación entre las empresas chinas presentes en la región y los medios de comunicación locales. El investigador Sun Hongbo manifestó que la tecnología y los servicios chinos han contribuido mucho a la explotación los pozos antiguos de crudo en Latinoamérica. La investigadora Wang Yana consideró que CNPC siempre aplica los estándares más estrictos del mundo en los proyectos internacionales y respeta los requerimientos de China y los países destino. También señaló que la Comisión de Supervisión y Administración de Activos Estatales ya ha publicado una guía para la internacionalización y la inversión en el exterior de las empresas chinas, ayudándoles a cumplir con su responsabilidad social. El embajador Ruiz resaltó que existen muchas oportunidades y plataformas mediante las cuales se fijan estándares internacionales y las empresas chinas tienen que participar activamente en ellas. Con respecto a la comunicación con la prensa local, Huang Jin y Wang Yana coincidieron en que las empresas chinas todavía carecen experiencia en manejar las relaciones públicas y los instrumentos y canales de promoción que emplean son anticuados, sin olvidar que la interacción con los medios de comunicación locales es muy limitada, resultado de la influencia de la cultura tradicional china. Ding Yifan estaba especialmente interesado en la relación costo-ganancia de las plantas eléctricas solares y planteó esta consulta a Lu Dajiang, representante de Hanergy. Lu Dajiang apuntó que a pesar del elevado costo de electricidad solar, las empresas siguen siendo rentables gracias a los subsidios tanto del gobierno chino como de los latinoamericanos. Precisó que en determinados países latinoamericanos, todavía no hay subsidios disponibles, pero debido al alto precio de electricidad, las empresas de energías renovables están en condiciones de obtener ganancia. Wu Guoping, por otro lado, destacó que en el pasado, las empresas creían que si contaba con el apoyo del gobierno, ya podía llevar a cabo exitosamente el proyecto. Sin embargo, con los años, se han dado cuenta de que la clave de la responsabilidad social corporativa consiste en las relaciones con los grupos y las comunidades locales.

En la clausura del evento, S. Lynne Walker, vicepresidenta de la IOA y Wu Guoping, investigador titular del ILAS, CASS y director general del Centro de Estudios Latinoamericanos y Caribeños de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Suroeste hicieron un resumen de la conferencia y agradecieron a los organizadores, patrocinadores, ponentes y todos los participantes de este encuentro académico internacional.

 

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